Viernes 11 de febrero de 2011.-
Algo que se ve con mucha frecuencia es la voluntad de dominio. Casi todos quieren tener algo, más que algo quieren poseer el deseo del otro. El otro quiere ser libre el que busca dominarlo quiere quitarle su libertad, porque sabe que ganando su libertad obtendrá todo lo demás. Gana su libertad sólo aquel que se arriesga y no teme hacer valer su derecho.
Con ésto no incito a la violencia, sólo digo que a veces es necesario jugarse todo por la libertad. Y es por eso que también digo que el querer poseer lo del otro quita libertad.
Pero la libertad de dominio es evidente en casi todos los seres humanos hasta el débil busca dominar (consciente o inconscientemente). Es muy difícil mantener en las relaciones humanas una linea de comunicaciòn de igual a igual sin descendentes ni ascendentes.
Mí lucha me ha llevado a tratar de despojarme de todo e ir al encuentro conmigo. A remover mi tierra y plantar idea.
También encontré que quien quiere dominar debe estar pendiente de controlar los hilos que tejen las redes de su intención.
Quien busca su libertad busca comprenderse a sí mismo, busca y encuentra sus debilidades y lasa transforma en fortalezas. Bravo es por sobre todo consigo mismo y todas sus debilidades. Asì, solamente asì, se logrará convertir e inclinar a lo más humano.
Esa misma búsqueda es la que lo hace entender los mecanismos de la red que tienden los que pretenden dominar. Ya sea en una cárcel, en una casa, en la sociedad toda. No sólo por la fuerza se domina, no sólo por la fuerza se libera. Habría que pensarlo bien más de una vez.
Seguiremos presos todos aquellos que no comprendamos los porqué de esta trama. Y seguiremos presos mientras sigamos perjudicàndonos unos a otros.
Cierro ésto con una frase que dijo un interno de aquí: "no somos presos, estamos presos que es muy diferente".
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